Llamado a la acción para líderes mundiales frente al COVID-19

El virus COVID-19 ha desatado una pandemia sanitaria y una crisis económica global, planteando retos sin precedentes para los sistemas alimentarios en todo el mundo. La oferta alimentaria podría verse interrumpida masivamente debido a las medidas implementadas para controlar la propagación del COVID-19. El número de personas que padecen hambre crónica – que se estimaba por encima de 800 millones antes de la crisis – podría dispararse dramáticamente. Los gobiernos, empresas, sociedad civil y agencias internacionales necesitan actuar de manera urgente y coordinada para evitar que la pandemia del COVID-19 se convierta en una crisis alimentaria y humanitaria mundial.

Nuestros miembros –que incluyen a importantes empresas, grupos de productores, industria, organizaciones no gubernamentales y academia – hacen un llamado a los líderes mundiales para diseñar medidas de respuesta frente al COVID-19 que minimicen los riesgos de comprometer la seguridad alimentaria globales y regionales en los próximos meses. Necesitamos actuar en tres áreas claves.

  1. Mantener el flujo del abastecimiento de alimentos en todo el mundo – mantener abierto el comercio
  2. Escalar el apoyo a los más vulnerables – asegurar acceso a alimentos nutritivos y asequibles para todos
  3. Sembrar las semillas para una mayor resiliencia

Acción 1: Mantener el flujo del abastecimiento de alimentos en todo el mundo

Las disrupciones de transporte y trabajo relacionadas con el COVID-19 ya están empezando a impactar la seguridad alimentaria en muchos lugares y los precios de los alimentos en otros. Algunos países con excedente de alimentos ya han impuesto restricciones a las exportaciones. Nuevas reglas restrictivas en puertos de entrada y fronteras impiden el libre flujo de los productos alimenticios y comprometen la oferta oportuna de insumos agrícolas esenciales. Las restricciones en el desplazamiento de personas – si bien necesarias para propósitos de salud pública – ponen en riesgo la disponibilidad de mano de obra en las fincas en momentos claves en el ciclo agrícola. El riesgo de enfrentar importantes interrupciones en el abastecimiento de alimentos durante los próximos meses está creciendo, especialmente para los países de bajos ingresos que son importadores netos de alimentos, muchos de los cuales se encuentran en África subsahariana. Los gobiernos, las instituciones internacionales e importantes organizaciones privadas necesitan actuar ya:

  • Los principales países exportadores de alimentos deben dejar claro que continuarán abasteciendo completamente los mercados y clientes internacionales. Los países importadores deben cumplir también su parte manteniendo abiertos los puertos y las fronteras, asegurando continuidad en la implementación de provisiones apropiadas de inocuidad alimentaria. No podría haber un momento más importante para mantener abiertos y predecibles los flujos comerciales.
  • Todos los gobiernos deben invertir en la producción alimentaria local, tratando a los agricultores, proveedores de insumos agrícolas, trabajadores de las fincas, procesadores y distribuidores de alimentos como parte de un sector esencial, como los trabajadores de la salud pública, y priorizar el apoyo para su empleo continuado, así como la salud y seguridad, en la vanguardia de esta crisis mundial.
  • Los gobiernos deben asegurar que los recursos financieros públicos y privados continúen fluyendo hasta la puerta de la finca, e importantes compañías alimentarias y bancos deberían ser proactivos en extender créditos de intereses bajos a la comunidad agrícola y a lo largo de la cadena de valor de los alimentos durante toda esta crisis.

Acción 2: Escalar el apoyo a los más vulnerables

Hogares en todo el mundo están experimentando una caída dramática en sus ingresos. Gran parte de la economía de contratos por servicios de corto plazo se ha evaporado. En muchos países de bajos ingresos, una alta proporción de la fuerza laboral, empleada en el sector informal, está ahora enfrentando la pérdida total de las entradas. No sería difícil imaginar escenarios en los cuales el número de personas que padecen de hambre a diario, que ya se estima sobrepasa los 800 millones, se duplicará en los próximos meses con un enorme riesgo de mostrar mayor malnutrición y problemas de desarrollo físico y cognitivo en la población infantil.

  • A nivel nacional, los gobiernos con la ayuda de los sectores privado y filantrópico deben fortalecer y expandir sus programas alimentarios focalizados y las redes de seguridad de los ingresos para la protección social, vinculándolos a alimentos que promuevan la salud y la producción sostenible.
  • La comunidad internacional, tanto las agencias multilaterales como las bilaterales, deben movilizar recursos significativos adicionales de vía rápida para apoyar a los países de bajos ingresos, en especial pero no únicamente al África subsahariana, para asegurar que puedan producir y/o importar los alimentos que necesitan para alimentar a su población. Esto deberá incluir apoyo presupuestal más allá del alivio de deudas para ayudar a cubrir la brecha causada por una reducción en los ingresos percibidos por exportaciones.

Acción 3: Sembrar las semillas para una mayor resiliencia

El reporte Creciendo Mejor, Growing Better, de la Coalición para la Alimentación y Uso del Suelo (FOLU) destaca los masivos beneficios sociales, económicos y ambientales que surgirían al transformar los sistemas alimentarios y de uso del suelo en todo el planeta. El sistema alimentario en la actualidad es frágil, debido a una falta crónica de inversión, el agotamiento excesivo de los recursos naturales y una mala adjudicación parcial de más de US$700 mil millones de medidas de apoyo anuales. No hay una solución de corto plazo para estos retos, pero podemos aprovechar la oportunidad para recuperarnos de una contundente y mejor manera que antes. En el contexto de sus programas generales de recuperación:

  • A nivel nacional, los gobiernos deben asegurar que los sectores de alimentos y uso del suelo reciban una financiación adecuada con capital de largo plazo e incentivos que recompensen el suministro de alimentos nutritivos y asequibles. Las inversiones deben enfocarse en aumentar la resiliencia y la diversidad de las cadenas de suministro de alimentos, incluso un menor desperdicio y pérdida de alimentos, diseñando sistemas alimentarios regionales, brindando protección social vital que incluya servicios gratuitos de salud y apoyo en los ingresos, acelerando una mayor digitalización y transparencia en la cadena de valor, y reconstruyendo el capital natural.
  • La comunidad internacional necesita asegurar flujos robustos de capital y tecnología para los países en desarrollo, ayudándolos a fortalecer sus sistemas alimentarios locales, mejorar la prosperidad rural, preservar su capital natural irreemplazable y cumplir los estándares necesarios para acceder a los mercados globales.

Lograr que el sistema alimentario funcione bien es central para una recuperación resiliente en todo el mundo, creando el potencial para millones de nuevos empleos, menos hambre, mayor seguridad alimentaria y un mejor manejo de los recursos naturales claves: el suelo, el agua, los bosques y los océanos.

Atendiendo al llamado de solidaridad del Secretario General de las Naciones Unidas, la Coalición para la Alimentación y Uso del Suelo (FOLU) y nuestros socios estamos firmes para apoyar a quienes están dando forma a la respuesta a este reto sin precedentes en la historia.

Firma:

  • Agnes Kalibata, Presidenta, Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA)
  • Alan Jope, Director Ejecutivo Unilever
  • Albert van Jaarsveld, Director General y Director Ejecutivo, Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA)
  • André Hoffmann, Vicepresidente, Grupo Roche, Presidente, Fundación MAVA
  • Andrew Steer, Presidente y Director Ejecutivo, Instituto de Recursos Mundiales (WRI)
  • Anna Skarbek, Directora Ejecutiva, ClimateWorks Australia
  • Ann Tutwiler, Asociada Senior, Instituto Meridian
  • Claudia Martínez, Directora, E3-Ecología, Economía y Ética
  • David Nabarro, Curador, Diálogos sobre Sistemas Alimentarios
  • Diane Holdorf, Directora Administrativa de Alimentación y Naturaleza, Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD)
  • Elise Buckle, Presidenta y Directora, Clima y Sostenibilidad, Coordinadora, Alianza para Emergencias Planetarias
  • Emmanuel Faber, Presidente y Director Ejecutivo, Danone
  • Feike Sijbesma, Presidente Honorario, Royal DSM
  • Gerda Verburg, Secretaria General Asistente de las Naciones Unidas, Coordinadora del Movimiento SUN
  • Guido Schmidt-Traub, Director Ejecutivo, Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible
  • Gunhild Stordalen, Fundadora y Presidenta Ejecutiva, EAT
  • Gwenaël Postec, Fundador y Director Administrativo, OpenForêt
  • Hunter Lovins, Presidente, Soluciones de Capitalismo Natural (NCS)
  • Ishmael Sunga, Director Ejecutivo, Confederación de los Sindicatos Agrícolas del Sur de África (SACAU)
  • Jai Shroff, Director Ejecutivo Mundial, UPL Limited
  • Jeremy Oppenheim, Socio Senior, SYSTEMIQ
  • Jessica Fanzo, Profesora Asociada de Políticas y Ética Alimentarias Mundiales, Facultad Bloomberg, Universidad Johns Hopkins
  • José Antonio Ocampo, Profesor, Universidad de Columbia
  • Juan Lucas Restrepo, Director General, Alianza de Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT)
  • Lawrence Haddad, Director Ejecutivo, Alianza Mundial para una Mejor Nutrición (GAIN)
  • Line Gordon, Directora, Centro de Resiliencia de Estocolmo (SRC)
  • Marco Lambertini, Director General, WWF International
  • Mark Malloch-Brown, Copresidente, La Fundación de las Naciones Unidas
  • Mark Schneider, Director Ejecutivo, Nestlé S.A.
  • Michael Obersteiner, Director, Instituto de Cambio Ambiental, Centro para el Medio Ambiente de la Universidad de Oxford
  • Naoko Ishii, Directora Ejecutiva y Presidenta, Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM)
  • Ndidi Okonkwo Nwuneli, Socia Gerente, Sahel Consulting Agricultura y Nutrición
  • Nicolás Cock Duque, Presidente, Bioprotección Global
  • Ntiokam Divine, Fundador y Director Administrativo, Red de Jóvenes para una Agricultura Sostenible Adaptada al Clima (CSAYN)
  • Paul Polman, Presidente, Cámara de Comercio Internacional (ICC)
  • Peter Bakker, Presidente y Director Ejecutivo, Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD)
  • Ramon Laguarta, Presidente and Director Ejecutivo, PepsiCo
  • Sally Jewell, Directora Ejectiva, The Nature Conservancy (TNC)
  • Sandrine Dixson-Declève, Copresidenta, El Club de Roma
  • Segenet Kelemu, Directora General y Directora Ejecutiva, Centro Internacional de Fisiología y Ecología de los Insectos (icipe)
  • Sharan Burrow, Secretaria General, Confederación Sindical Internacional (CSI)
  • Shenggen Fan, Profesor Catedrático, Universidad Agrícola de China
  • Sue Pritchard, Directora, Comisión para la Alimentación, la Agricultura y el Campo (FFCC)
  • Sunny Verghese, Cofundador y Director Ejecutivo del Grupo, Olam
  • Svein Tore Holsether, Director Ejecutivo, Yara
  • Theo de Jager, Presidente, Organización Mundial de Agricultores (WFO)
  • Vera Songwe, Secretaria Ejecutiva, Comisión Económica para África
  • Vijay Kumar, Asociado Distinguido, El Instituto de Energía y Recursos (TERI)
  • Vineet Rai, Presidente, Grupo Aavishkaar
  • Wiebe Draijer, Presidente de la Junta Administrativa Rabobank

Esta entrada tiene un comentario

  1. Todos tenemos que aportar a ayudar a mitigar las consecuensias que se desprenden de esta pandemia global. Desde nuestras empresas y nuestros espacios debemos aportar para que las personas y los sectores más afectados no pierdan la sinergia productiva generando paz y bienestar colectivo al país

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